Un hombre entra disfrazado de criado en la casa de un funcionario para cumplir un propósito relacionado con la oposición política. Su posición le permite escuchar conversaciones privadas y observar costumbres ocultas a extraños. La vida que descubre complica las convicciones que lo llevaron allí.
Antón Chéjov desarrolla el relato mediante la relación cambiante del narrador con quienes lo rodean. La llegada de Zinaída Fiódorovna introduce exigencias emocionales en una situación definida por una misión secreta. Los ideales no coinciden fácilmente con la conducta, y observar plantea preguntas sobre participación y responsabilidad.
La novela corta explora el desencanto, la compasión y la búsqueda de una acción con sentido. La primera persona invita a atender a la distancia entre un propósito declarado y las necesidades ajenas. También pregunta cómo reconsiderar una vida sin sustituir una explicación segura por otra igualmente cerrada.